1 de octubre de 2015

P O R T U G A L // 15

Me escribe José Alberto desde su "exilio" en Inglaterra para que me ponga a escribir la entrada sobre nuestro último viaje y una bofetada me pega de pleno, ¿seré capaz de transmitir lo que vivimos aquellos días de manera fidedigna después de este letargo?, haré lo posible...
Salíamos de Oviedo el día 16 de septiembre eran las 12:00 y estábamos bastante eufóricos por empezar a comernos kilómetros. El camino transcurría como siempre hablando de esto y de aquello, contándonos un poco la vida el uno al otro, a veces casi sin escucharnos ni a nosotros mismos, no penséis que es una falta de respeto, somos así ambos lo vemos ya como algo normal en nosotros. Nos reíamos bastante escuchábamos música e incluso alguno se arrancaba con alguna canción, lo que viene siendo un viaje en carretera.
Al salir de Salamanca José Alberto se puso al volante y sería él quién nos llevaría hasta Portugal después me volvería a dar a mi el testigo, vamos básicamente prefería que si la pifiaba alguien en Portugal fuera yo (también te quiero viejo amigo).
Como algunos ya sabéis y otros imagino que no Portugal se ha vuelto un tanto peñazo para los turistas con el tema peajes, siempre y cuando seas como nosotros unos tiraos y si, decirlo, un poco de la cofradía del puño cerrado. 
El caso es que desde hace un tiempo en Portugal a parte del peaje clásico de toda la vida con su barrera, su paisano/a pa cobrar o su máquina sacacuartos en su defecto, puedes encontrarte con que no hay nada de eso, sólo un arco por el que pasar cual alma que lleva el diablo. Pensaréis pues pasas y a correr que agonías eres macho, pero ¡no! puede ser que unos simpáticos señores estén a tú espera, que lleven ahí tres horas sólo para que cuando pases tú que vas tirado de dinero, ilusionado a ver si encuentras unas olas que rompan perfectas y que en el fondo sabes que no encontrarás... y la broma te puede salir cara ya que si no has instalado el correspondiente aparato, pues si no recuerdo mal tendrás que pagar 10 veces el precio del peaje (entero se entiende ya que a saber donde lo has cogido), es decir que se te va todo el presupuesto en Superbock y ahora seamos serios, ¿alguien puede llegar a plantearse tal desgracia? 
Pero como todo en la vida siempre hay más de un camino, si entráis por Badajoz y vais dirección Lisboa no tendríais que tener ningún problema, algún peaje pillaréis pero al menos no será de arcos, si entráis por otros sitios pues lo mejor es que os hagáis con el aparato en un "wellcome point" que llaman y dejaros de preocupaciones. Nosotros como he dicho ni aparato ni nada y tampoco es que pagáramos muchos peajes, eso si la tensión la teníamos jajajaja 
Dicho esto y si alguien necesitará consejo que no dude en ponerlo en comentarios o hablar con nosotros. 
Tiramos directos a Ericeira y esa misma noche ya dormimos allí como buenamente pudimos, al día siguiente la visitamos y nos encantó, pero lo que fue ya de sobresaliente y eso que íbamos avisados, fue el café, nos dan mil vueltas en el café, que digo mil... en serio si vas a Portugal y eres cafetero como nosotros no lo dudéis está increíble. 
Ese día haríamos nuestra primera visita a Magic Quiver, iba con una tabla en mente que le había visto publicar en la famosa red social, pero no me encajaban las medidas, pero eso no iba a ser un problema para Rui si yo buscaba una tabla el me la pensaba encontrar. Se puso a pensar en gente, amigos y demás, y quedo en escribirme ya que se acordó de cierto Bonzer que se vendía (está historia la dejaré para otra entrada). Sólo decir que Rui es un CRACK pero así con mayúsculas, cuando vas a otro país encontrarte con alguien tan atento, amable y buena persona te hace sentir como en casa, fuimos buscando olas, buscando tablas pero podemos decir que volvemos con amigos y él es uno de ellos. 
De Magic Quiver que decir, que no podéis dejar de visitarla una tienda con mucho concepto, con como no.. un café estupendo y ni que decir del sándwich vietnamita, ¡podría estar comiendo de eso por semanas! Tablas bonitas, quillas, ropa diferente....¡en serio visitarla!
Como Ericeira no estaba muy allá fuimos a Peniche en busca del primer baño entraríamos para empezar en Baleal, una playa tranquila en la que comenzar a probar la olas portuguesas no nos dimos el baño de nuestra vida ni mucho menos pero bueno nos mojamos que ya apetecía y después tomamos una cerveza en el típico chiringo playero rodeados de un montón de giris como mandan los cánones, todos a la wifi como las moscas a la mierda. 
Más tarde iríamos a Molho y allí si tuvimos un baño más curioso, entramos uno con las aletas y el otro con la Monster de Jose y estuvo realmente bien, salimos con un invento menos de ese baño y unas cuantas risas. 
Dormimos en Ribeira d'IIhas, un sitio altamente recomendado para dormir allí plantamos la tienda y fue nuestro lugar de descanso todos los días que estuvimos en Portugal, como no rodeados de alemanes, ingleses, austríacos, italianos y algún... asturiano! Ya que sería aquí, donde volviendo de tristemente reventar mi single contra las rocas (si esta en la UCI), me encontraría con Dani Aznar, un tío simpático fuera del agua y que dibujo unas bonitas estelas dentro de ella. 
El resto del tiempo lo dedicamos a seguir haciendo surf movernos por la zona y fotografiar todo lo que pudimos. 
Un calor que por momentos era demasiado y un frío por las noches que te hacía no sacar ni el pie fuera del saco. 
Por lo demás Lisboa increíble, simplemente impresionante, nos gusto muchísimo a los dos y estoy seguro de que ambos volveremos para verlo con más calma ya que lo vimos sólo un día y claro se hizo corto.
Sólo puedo decir que en definitiva Portugal nos ha gustado mucho a ambos, su Lisboa, su gente, su café, su Superbock, su Magic Quiver... volveremos sin lugar a dudas. Y creo que aquí lo dejo ya que esto se está haciendo muy largo y prefiero que hablen las fotos por nosotros.

























Corriendo tras la ola.

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