24 de febrero de 2013

Viajando al pasado

Tengo la suerte de tener unas cuantas cosas chulas por mi habitación pululando, entre ellas este precioso reproductor de vinilos que tiene entorno a 50 años.
El otro día mi tío Juanjo, que es un crack para lo electrónico se lo llevo para mejorar el sonido ya que como todos sabemos el tiempo pasa para todos.

Lo impresionante es que con esos 50 años siga sonando tan increíblemente bien (al video no le hagáis mucho caso, está grabado con el móvil... no le hace justicia). 

Es impresionante que algo que tenga tanto tiempo junto con los vinilos que mira que fueron usados... tanto por mi abuelo como por mi padre, suenen tan genial. Mucho mejor que todo lo que hay ahora y cualquiera que haya escuchado un vinilo lo sabe. La evolución no siempre es para mejor...

En cuanto lo traje de casa de mi tío me ha pasado el día con mi padre escuchando discos y discos la verdad que lo he pasado genial... te transporta a otro tiempo quizás a uno en que escuchar música tenía una serie de ingredientes y no era pulsar un simple "play", sacar el vinilo, limpilarlo, colocarlo en el reproductor, encender el ampli, ver esa luz roja.. algo bueno se aproxima... y tras ver bajar la aguja oyes ese sonido y de repente ahí está, como pocas veces has escuchado la música, como dijo mi padre la palabra es calidez.







Venga a ver quién averigua la canción.. no vale tirar de Shazam y derivados eh jajaja

Corriendo tras la ola.

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