15 de septiembre de 2012

¡Vale chipirón!... Pardon?

Todo empezaba con una agradable cena en casa de Jose Alberto pronto nos iríamos a dormir, de madrugada nos esperaba la carretera en lo que sería nuestro primer surfari, ambos teníamos ganas de vivir esta experiencia. Te pasas la vida oyendo o leyendo de los mayores palabras con cierta nostalgia de cuando eran jóvenes y corrían aventuras al más puro estilo Easy Rider... si había algún momento para hacerlo este era nuestro momento.

Así que aquella madrugada nos levantamos tomamos un café y arrancamos... primera parada Biarritz, me sorprendió (al parecer ya había estado de pequeño pero no lo recordaba) es una ciudad de dinero, se nota, ves mucho palacete, el casino imponente... entremezclando toda esta cierta pomposidad con la naturaleza, el mar y a lo lejos las montañas vascas.
Comimos algo y nos decidimos era el momento de partir hacia Hossegor así que de nuevo en el coche y a subir kilómetros de todas formas estos serían bastantes menos...

Hossegor respira ambiente surfista cualquiera que halla estado lo sabe y para mi que era la primera vez me quede prendado de aquella zona, Las landas, sabía desde que entre allí que algún día no muy lejano volvería.
Estuvimos "acampados" en Le Penon aquella tarde surfeamos alguna chustilla que quiso salir y luego según cayo la tarde un pasein y para la cama (que mañana toca madrugón), habrá que hacer una patrulla del amanecer y así fue mientras el sol salía, nosotros disfrutábamos de las olas que buenamente nos ofrecía esta zona de Francia.
Por la tarde viendo que Neptuno no se ponía de nuestro lado decidimos hacer un poco de turisteo visitar los outlets, el paseo de la fama y lo que es Hossegor en sí.
De tarde noche caería otro baño en Le Penon que se le había cogido el gusto aquella playa y más aún cuando habíamos localizado unos baños cosa que Jose agradeció como agua de mayo jajaja.
Esa noche nos pilló la Gendarmerie durmiendo en Le Penon y tuvimos que recoger los bártulos como ellos mismos nos dijeron nos enfrentábamos a "multa grande" así que decidimos arrancar y nos fuimos a dormir a una típica y acogedora aire de service francesa jajaja.

Al día siguiente nos poníamos rumbo a Biarritz ahora si queríamos surfear la ola de Biarritz pero nos encontramos con que llegamos y estaba altísima y no salía nada, con cara de perros famélicos esperamos y cuando ya todo parecía imposible, ya habíamos arrancado el coche resignados Jose viendo a un tío en el agua y con el pensamiento "si esta ese ahí es que algo habrá" aparcamos nos cambiamos y para el agua, la verdad estuvo bien pero en cuestión de minutos había más gente en el agua que si tocarán los Rolling increíble de los baños más petados que me he dado... o bueno no.. aún quedaría uno más...

Con ganas de conocer Saint Jean de Luz me habían hablado muy bien de este lugar una ola babosa tranquila nos dirigimos hacía allí pero claro el mar que estaba saliendo estos días era demasiado poco y la ola prácticamente inexistente así que toco visiteo del lugar que nos pareció a ambos una chulada y comernos un señor goufre 4x4 que era algo que no podíamos dejar de hacer antes de salir de Francia.

La siguiente parada sería Los Locos (Suances) la verdad... ahora se porque la llaman así, menuda locura de playa y a saber si la pillamos en su mayor esplendor, si el baño de Biarritz fue petado ese baño era de fotón no se cuantos surfistas habría en el agua, pero muchos os aseguro que muchos, un sitio interesante por las olas, seguro repetiremos.

En Suances no nos motivaba quedarnos a dormir así que de nuevo hacer kilómetros rumbo a Rodiles donde aparcamos y nos pusimos a descansar al día siguiente tocaba surfear todo lo que pudiéramos, Jose se levanto temprano y echó el primer vistazo aún no estaba la cosa así que nos desperezamos, un buen desayuno y a leer y charlar hasta que la cosa estuviera en condiciones, surfeamos la playa porque la barra no salía pero nos lo pasamos bastante bien es una buena ola que también nos dejo buenas sensaciones.

Y como no podía ser de otra manera creímos oportuno terminar este viaje en Salinas así que rumbo a Salinas estuvimos tirados viendo el mar y cuando Jose ya no podía más nos metimos a rascar algo, cuando salí de aquel baño con un dedo del pie dolorido pensaba en todos estos días que habíamos pasado con tiempo para pensar, hablar, leer, surfear, tener una experiencia de vida y entonces entendí un poco mejor el porque de esas palabras nostálgicas.












Corriendo tras la ola.

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