18 de septiembre de 2014

¿Por qué la ardilla cruzó la carretera?

Hacía mucho que no nos poníamos en carretera, nuestra primera idea era Francia pero no nos convencía como pintaban las previsiones, así que cambiamos el croissant por el pulpo.
Fueron únicamente tres días pero lo hemos pasado como indios... han sido tres días que como siempre nos han servido para mucho. Cada vez que realizamos un viaje de este tipo volvemos con muchas cosas en la cabeza ambos o al menos eso me parece a mi, pero a la vez tiene un componente de liberación, no sé muy bien como explicarlo digamos que nos da tiempo a meditar, pero a la vez también a eso, a simplemente disfrutar del momento en el que nos encontramos, sin más.
Nuestra primera parada fue Doniños, simplemente increíble, tuvimos la suerte de disfrutar de dos bañazos y el ambiente en el agua fue perfecto, nada de malos rollos ni historias, es más desde aquí (por si lo lee) mandar un saludo a Rubén con el que compartimos baño y que hizo de perfecto anfitrión. El parking plagado de furgos, muchas alemanas por cierto, y buen ambiente, hablamos con unos y otros y compartimos experiencias.
La primera noche en la tienda resistió como una jabata a eso de las 07:00 de la mañana nos cayó una tormenta guapa y menuda operación salida que liamos, pero todo bien y lo que nos reímos no tiene precio. 
Lo bueno fue que pudimos ver rápido como estaba la playa y en seguida estábamos enfundados y con las tablas bajo el brazo, para darnos otro baño que ambos guardaremos en nuestra memoria durante bastante tiempo.
Lo siguiente era ver si Pantin se portaba con nosotros, no era fácil con las previsiones pero había que intentarlo, el resultado por desgracia no fue lo que esperábamos, pero nos dimos un bañete que sirvió para paliar las ganas de probar esa playa y alguna día seguro, volveremos. 
Pudimos también contemplar la ría de Cedeira que nos dejo un rato atontados disfrutando del paisaje, por ahí debajo creo que tenéis una foto. 
Y poco más ya que el último día las olas no se portaban y decidimos volver para casa, dándonos como siempre un último baño en Salinas, donde el agua estaba buenísima o eso nos pareció, pero por desgracia otra tormenta nos dio al traste con el baño y decidimos que era hora de volver a casa, que al día siguiente tocaría madrugar.
En definitiva tres días, que nos han servido para conocer algunas playas de nuestros primos gallegos, en los que hemos podido disfrutar de las olas del Atlántico, tomarnos una cerveza mirando el mar, comer chorizo del de casa del mejor, contarnos la vida el uno al otro, reirnos de todo un poco y disfrutar del paisaje gallego.
Si me tengo que quedar con algo posiblemente sea levantarse, sacar la cabeza por fuera de la tienda y poder contemplar el mar ahí al lado esperándote. Está claro que el mar tiene algo, decían en cierta película: "Todos provenimos del mar, pero no todos somos del mar. Aquellos que sí lo somos, los hijos de las mareas, tenemos que volver a él una y otra vez". Una frase muy made in USA pero que sirve para ilustrar lo que seguro que más de uno siente.



















Corriendo tras la ola.

5 de septiembre de 2014

Noosa

Seguro que más de uno ya lo habrá visto pero me ha gustado tanto que al final no he podido parar de dejarlo por aquí. Para quién no lo viera, disfrutar.


Corriendo tras la ola.

26 de agosto de 2014

Picos de Europa, Macizo Central

Fotos del mes de Julio, que frio pase a 2000m... la montaña es traicionera, no perdona errores.
Desde este humilde blog me gustaría dar las gracias a toda esa gente que se la juega cuando el resto de los mortales tenemos problemas en la montaña, descansar en paz.







Corriendo tras la ola.

22 de agosto de 2014

Salinas sunset

Atardecer en Salinas, unas de esas raras tardes mágicas aquí en la costa norte. A la cita solo faltaron unas olas con un poco mas de fuerza pero el resto de los elementos no faltaron. Una luz espectacular y gente a la que afotar.

El caso es que no tenía pensado ni entrar ya me había chutado mi ración del día a primera hora en Xago y el parte no era muy halagüeño para la tarde, pero finalmente no me pude contener a coger la GoPro y entrar. 

Ya me direis los que como a nosotros os gusta jugar con la cámara y además surfear, que dilemas cuando hay buenas olas y buena luz (en este caso no hubo problema ya que las olas ni fu ni fa), yo por el momento creo haberme decidido, y es que con veinti no muchos lo que te pide el cuerpo es mas surfear que fotografiar y así seguirá hasta que el cuerpo diga basta y nos pida mas quedar detrás de la cámara. Hasta entonces seguirá esta lucha interna que pudiese casi compararse con la antiquísima lucha entre el bien y el mal, al menos en mi caso.

Luego ves al bueno de Chukito a lo lejos y te dices muy mal lo tengo que hacer para que no salga algo decente. Finalmente aquí están unos fotogramas sacados del video que con mas pena que gloria trate de hacer y es que como se nota que a uno le vayan mas las fotos que los vídeos...







Corriendo tras la ola.