27 de septiembre de 2014

MONOPATÍN

Monopatin es un documental de 75 minutos que nos transporta a los orígenes del SK8 en España, con material de archivo (súper 8 mm, video 8 mm y fotografía) telecinado a Full HD tiene pinta de que va a estar realmente bien. Os dejo por aquí el teaser para ir abriendo boca.


Podéis leer una entrevista realizada a Pedro Temboury sobre ello aquí.

Corriendo tras la ola.

22 de septiembre de 2014

Xagó al atardecer

Ayer con el nordestazo que pegaba, Salinas estaba intratable, así que intente un baño en Xagó y aproveché para ver unas poblaciones dunares. Había un montón de gente y bueno estaba difícil, pero alguna salía. Aproveché para tirar unas fotos que últimamente me estoy oxidando.





Corriendo tras la ola.

20 de septiembre de 2014

Liencres mediados de septiembre

El otro día estuvimos haciendo trabajo de campo en la playa de Liencres, el caso es que de vez en cuando se me escapaban los ojos y el objetivo hacia las olas, al principio no pasó nada ya que el mar estaba malísimo, muchísimo viento, marea alta y poco mar de fondo, pero según fueron pasando las horas la cosa mejoró y al final al lado de las rocas salían unas bonitas olas tabloneras. Medio metro bonito y juguetón que abría hasta la mismísima orilla. Una pena tener un GPS en las manos en vez de un single con volumen, así es la vida... no siempre hacemos lo que queremos, por muy mala fama que tengamos la gente de la mar.







Corriendo tras la ola.

18 de septiembre de 2014

¿Por qué la ardilla cruzó la carretera?

Hacía mucho que no nos poníamos en carretera, nuestra primera idea era Francia pero no nos convencía como pintaban las previsiones, así que cambiamos el croissant por el pulpo.
Fueron únicamente tres días pero lo hemos pasado como indios... han sido tres días que como siempre nos han servido para mucho. Cada vez que realizamos un viaje de este tipo volvemos con muchas cosas en la cabeza ambos o al menos eso me parece a mi, pero a la vez tiene un componente de liberación, no sé muy bien como explicarlo digamos que nos da tiempo a meditar, pero a la vez también a eso, a simplemente disfrutar del momento en el que nos encontramos, sin más.
Nuestra primera parada fue Doniños, simplemente increíble, tuvimos la suerte de disfrutar de dos bañazos y el ambiente en el agua fue perfecto, nada de malos rollos ni historias, es más desde aquí (por si lo lee) mandar un saludo a Rubén con el que compartimos baño y que hizo de perfecto anfitrión. El parking plagado de furgos, muchas alemanas por cierto, y buen ambiente, hablamos con unos y otros y compartimos experiencias.
La primera noche en la tienda resistió como una jabata a eso de las 07:00 de la mañana nos cayó una tormenta guapa y menuda operación salida que liamos, pero todo bien y lo que nos reímos no tiene precio. 
Lo bueno fue que pudimos ver rápido como estaba la playa y en seguida estábamos enfundados y con las tablas bajo el brazo, para darnos otro baño que ambos guardaremos en nuestra memoria durante bastante tiempo.
Lo siguiente era ver si Pantin se portaba con nosotros, no era fácil con las previsiones pero había que intentarlo, el resultado por desgracia no fue lo que esperábamos, pero nos dimos un bañete que sirvió para paliar las ganas de probar esa playa y alguna día seguro, volveremos. 
Pudimos también contemplar la ría de Cedeira que nos dejo un rato atontados disfrutando del paisaje, por ahí debajo creo que tenéis una foto. 
Y poco más ya que el último día las olas no se portaban y decidimos volver para casa, dándonos como siempre un último baño en Salinas, donde el agua estaba buenísima o eso nos pareció, pero por desgracia otra tormenta nos dio al traste con el baño y decidimos que era hora de volver a casa, que al día siguiente tocaría madrugar.
En definitiva tres días, que nos han servido para conocer algunas playas de nuestros primos gallegos, en los que hemos podido disfrutar de las olas del Atlántico, tomarnos una cerveza mirando el mar, comer chorizo del de casa del mejor, contarnos la vida el uno al otro, reirnos de todo un poco y disfrutar del paisaje gallego.
Si me tengo que quedar con algo posiblemente sea levantarse, sacar la cabeza por fuera de la tienda y poder contemplar el mar ahí al lado esperándote. Está claro que el mar tiene algo, decían en cierta película: "Todos provenimos del mar, pero no todos somos del mar. Aquellos que sí lo somos, los hijos de las mareas, tenemos que volver a él una y otra vez". Una frase muy made in USA pero que sirve para ilustrar lo que seguro que más de uno siente.



















Corriendo tras la ola.